¿Cómo estás?

Hay una pregunta que hacemos casi sin pensar.

¿Cómo estás?

La repetimos cada día, pero pocas veces nos detenemos a escuchar realmente la respuesta.

Vivimos pendientes de lo que hacemos, de lo que tenemos que conseguir y de lo que esperan los demás. Sin embargo, olvidamos lo más importante: cómo estamos nosotros.

Y, sin embargo, estoy convencida de que la calidad de nuestra vida depende precisamente de eso.

¿Cómo está tu cuerpo?

¿Tu mente?

¿Tus emociones?

¿Tu energía?

¿Se parece la vida que estás viviendo a la vida que realmente deseas?

Durante muchos años busqué respuestas. Estudié, investigué y recorrí distintos caminos de autoconocimiento. Cada uno me aportó una pieza, pero todos terminaban llevándome al mismo lugar.

Sana. Siente. Ama.

Comprendí que primero necesitamos sanar aquello que nos limita.

Después aprender a sentir, ampliando nuestra percepción para escucharnos de verdad.

Y solo entonces podemos descubrir qué amamos y elegir una vida más coherente con quienes somos.

Fue entonces cuando entendí que estas tres palabras no eran solo el título de un libro.

Eran un camino.

También comprendí por qué la belleza siempre había sido tan importante para mí.

Un paisaje puede devolvernos la calma.

Un color puede cambiar nuestro estado de ánimo.

Un objeto puede convertirse en un recordatorio silencioso de aquello que queremos integrar en nuestra vida.

No porque tenga un poder especial.

Sino porque el significado que le damos puede acompañarnos cada día.

Por eso nació Sana Siente Ama.

No para darte respuestas.

Sino para acompañarte a encontrar las tuyas.

Porque todo comienza con una pregunta.

Una pregunta sencilla.

Pero capaz de cambiar una vida.

¿Cómo estás realmente?

Detente un momento.

Respira.

Y escúchate.

Quizá la respuesta sea el comienzo de todo.

¿Cómo estás?

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