
No sé si esto es un blog, una bitácora, un altar o una conversación silenciosa. Solo sé que llevaba años dentro de mí.
Un día, en la cocina, se me cruzó una idea, una imagen. Un objeto. Un recuerdo. Un sentir. Y ahí estaba todo: la emoción, el símbolo, la historia.
Desde entonces he mirado los objetos con otros ojos. No solo por lo que son, sino por lo que cuentan. Un jarrón, un cuadro, una pieza adquirida en algún lugar especial, … Cada uno guarda una emoción, un valor, una parte de nosotros.
Este espacio nace para eso: para dar voz a las cosas que nos hablan sin palabras.
Como parte de «Siente» quiero compartir objetos con alma. Objetos que me recuerdan algo esencial. Que me devuelven la reverencia por lo simple. Que me invitan a parar, a mirar, a sentir.
Mi lugar nace en un territorio nuevo, todavía poco definido, donde la belleza deja de ser adorno y se convierte en espejo.
No hay pretensión, solo verdad. No hay técnica, solo presencia.
“La reverencia es un acto de profunda presencia, respeto y asombro.” Y eso es exactamente lo que quiero compartir aquí.